Una nave de madera para el mantenimiento de los barcos
El astillero italiano Rossini, con sede en Pesaro, ha recibido dos nuevas embarcaciones de reparación de yates. Para ello, optó por recurrir a la solución de construcción totalmente en madera que ofrece la empresa italiana X-LAM Dolomiti. Esta última diseñó, suministró y montó dos hangares contiguos de 70 metros de longitud, 22 metros de anchura y 28 metros de altura. Esto permite a la empresa acoger yates de hasta 50 metros de eslora para su mantenimiento, pintura y barnizado.

Cobertizo aislado y eficiente desde el punto de vista medioambiental
El hangar está construido con una estructura de roble laminado encolado. Las piezas se ensamblan mediante placas metálicas integradas directamente. La madera procede de bosques gestionados según las normas medioambientales PEFC y representa un volumen de 1.500 m3. El fabricante estima la reducción de las emisiones de CO2 en un 90% en comparación con un edificio de hormigón. Además, la estructura, que se puede desmontar, también es reciclable. El 98% de la masa total de los hangares es reciclable.


X-LAM utiliza paneles de madera con aislamiento de lana de roca de 140 mm para construir las paredes del hangar. El aislamiento permite al astillero controlar la temperatura y la humedad interior para sus trabajos de pintura de yates. Para mantener unas buenas condiciones de trabajo en los barcos en invierno, se utiliza un sistema de calefacción geotérmica con agua de mar.